lunes, 3 de diciembre de 2018

03 Diciembre, DÍA DEL MÉDICO


03 Diciembre, DÍA DEL MÉDICO




En 1953, el día 3 de diciembre fue propuesto por la Federación Médica Argentina, a través del Profesor Remo Bergoglio, en el Congreso Panamericano celebrado en Dallas (Texas), en homenaje al nacimiento del Dr. Carlos Finlay (1833-1915), médico cubano que descubrió al mosquito trasmisor de la fiebre amarilla.

La fiebre amarilla fue estudiada clínicamente durante años y años. Los estudios de Finlay comenzaron en 1865 y resultaron determinantes.

En 1901, la Junta de la Fiebre Amarilla del Coronel Walter Reed confirmó y amplió la teoría de Finlay. En esa instancia, las condiciones estaban dadas para las iniciativas de erradicación que no solamente alejaron la enfermedad del Caribe, sino que permitieron la conclusión del Canal de Panamá.

Finlay formó parte de un comité de organizador que en 1902 tuvo a su cargo la creación de la nueva Oficina Sanitaria Internacional (precursora de la OPS). En agosto de 1956 Argentina adhirió oficialmente a la conmemoración por iniciativa del Colegio Médico de Córdoba, avalada por la Confederación Médica Argentina y oficializada por decreto del gobierno nacional.

¿Quién fue Carlos Juan Finlay?

Carlos J. Finlay nació en la ciudad de Camagüey el 3 de diciembre de 1833, fruto del matrimonio integrado por el doctor Edward Finlay, natural de Escocia, médico graduado de las Universidades de La Habana y Lima, y de Elizabeth de Barrés, nacida en Puerto España, Trinidad Tobago.

Hizo sus estudios secundarios en Rouen, Francia y se graduó de Doctor en Medicina en 1855 en el Jefferson Medical College de Filadelfia. Incorporó su título a la Universidad de La Habana en 1857.

Fue miembro de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales y el Secretario de su Sección de Ciencias. En esta corporación ocupo muchos cargos y recibió varias distinciones y honores por su trabajo científico.

En 1881 dio a conocer en la Conferencia Sanitaria Internacional de Washington su teoría sobre el contagio de enfermedades, con la cual resolvió de manera admirable las pugnas y contradicciones entre los defensores del contagionismo y del anticontagionismo.

Allí se refirió a la existencia de una corriente demostrable científicamente, diferente al contagionismo y al anticontagionismo, y basada en la transmisión de

enfermedades de un individuo enfermo a otro sano por conducto de vectores biológicos.

Mediante la aplicación de esta teoría a la propagación de la fiebre amarilla, descubrió que el mosquito Aedes Aegypti era el único agente capaz de transmitirla.

Finlay creó el método experimental de producir formas atenuadas de la fiebre amarilla en los seres humanos, lo que no sólo le permitió comprobar la veracidad de sus concepciones y descubrimientos, sino también iniciar el estudio de los mecanismos inmunológicos de las enfermedades infecto contagiosas.

Formuló las reglas básicas para la erradicación del mosquito, con lo que dio inicio al método sanitario-social conocido como lucha antivectorial que aún se practica.

Finlay fue un científico integral pues, a su trascendental obra en relación con la fiebre amarilla, unió su dedicación al estudio de otras dolencias como la lepra, las enfermedades de la visión, la malaria, el beriberi, la corea, la tuberculosis y el absceso hepático.

Fue él incluso quien primero descubrió la existencia en Cuba de enfermedades como el bocio exoftálmico, la filariasis y la triquinosis; se adelantó a Carl von Rokitansky en la afirmación del origen hídrico del cólera y su observación sobre el tétanos infantil posibilitó hacer descender la mortalidad por dicha causa.

Su gran contribución para liberar al género humano de los terribles estragos de la fiebre amarilla y erradicar otras enfermedades, lo convirtieron en benefactor de la humanidad.

Tras haber fundado y dirigido la organización de la salud pública cubana en los inicios del período republicano en Cuba, falleció en La Habana el 20 de agosto de 1915, a la edad de 82 años.

En el aniversario 170 de su natalicio, el nombre de Carlos J. Finlay permanece vigente, en virtud de los nuevos cauces que abrió al desarrollo de la Biología, la Medicina Tropical, la Epidemiología y la Entomología.

¿Qué es la fiebre amarilla?

La fiebre amarilla es una enfermedad viral que se transmite a través de la picadura de ciertas especies de mosquitos. Puede ser grave y provocar la muerte. No tiene tratamiento, pero puede prevenirse:

* A través de la vacuna específica
* Usando repelentes
* Utilizando ropas de mangas largas y de colores claros y uniformes
* Colocando mosquiteros en tu vivienda
* Eliminando los recipientes que puedan acumular agua en las viviendas
* Teniendo mosquiteros, aire acondicionado y/o ventilador en el lugar de hospedaje.
¿Cómo se transmite?

La transmisión sólo se produce por la picadura de ciertas especies de mosquitos infectados. No se transmite a través de contacto personal u objetos.

Si bien cualquier persona puede contraer la fiebre amarilla, las personas de mayor edad y los niños, tienen mayor riesgo de presentar una enfermedad grave.

Existe, para consultas, una línea gratuita de la Secretaría de Gobierno de Salud de la Nación por dudas o consultas sobre fiebre amarilla: 0800-222-1002

Fuente: www.elpatagonico.com www.argentina.gob.ar www.sld.cu/sitios/carlosjfinlay/biografia.htm


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